Calidad de vida

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la Calidad de Vida (CdV) como “la percepción de un individuo de su situación de vida, del lugar que ocupa en el contexto cultural y el sistema en que vive, de la relación con sus objetivos, expectativas, normas, criterios y preocupaciones”, todo ello influenciado por las actividades diarias, la salud física, el estado psicológico, el grado de independencia, las relaciones sociales, los factores ambientales y sus creencias personales (Vinaccia et al., 2006).

Algunos estudios realizados sobre la relación que hay entre LES y la CdV y su impacto en la calidad de vida, respecto a la salud muestran la importancia de esta y como afecta una de la otra. Un estudio realizado por Kulczycka et al. (2008) encontró una CdV desfavorable en los pacientes con LES. La duración de la enfermedad y la edad de diagnóstico tuvieron una influencia directa sobre la CdV. Por otro lado, los pacientes que vivían en zonas rurales tuvieron niveles más bajos de CdV en comparación de quienes vivían en zonas urbanas. Ariza et al. (2010), encontraron que el seguimiento de la CdV mejora el cumplimiento terapéutico, ya que tanto la calidad de vida como la empatía por parte del médico tratante contribuyen a mejorar el grado de satisfacción del paciente, y este se relaciona con la adherencia al tratamiento (Batalla, García-Doval, Peón, & de la Torre, 2013).

Dado que la CdV constituye el proceso por el cual el individuo manifiesta su estado de salud (definición holística de salud) es importante realizarle seguimiento a los aspectos que hacen parte del conglomerado llamado CdV, porque esta juega un papel fundamental para la mejoría del paciente.

Existen ocho dimensiones fundamentales de las cuales se debe tener un nivel medio-alto o alto para que se pueda decir que una persona tiene una calidad de vida favorable. Las ocho dimensiones son las siguientes:

Bienestar emocional: hace referencia a sentirse tranquilo, seguro, sin agobios, no estar nervioso.

Relaciones interpersonales: relacionarse con distintas personas, tener amigos y llevarse bien con la gente (vecinos, compañeros, etc.).

Bienestar Material: tener suficiente dinero para comprar lo que se necesita y se desea tener, tener una vivienda y lugar de trabajo adecuados.

Desarrollo personal: se refiere a la posibilidad de aprender distintas cosas, tener conocimientos y realizarse personalmente.

Bienestar físico: tener buena salud, sentirse en buena forma física, tener hábitos de alimentación saludables.

Autodeterminación: decidir por sí mismo y tener oportunidad de elegir las cosas que quiere, cómo quiere que sea su vida, su trabajo, su tiempo libre, el lugar donde vive, las personas con las que está.

Inclusión social: ir a lugares de la ciudad o del barrio donde van otras personas y participar en sus actividades como uno más. Sentirse miembro de la sociedad, sentirse integrado, contar con el apoyo de otras personas

Derechos: ser considerado igual que el resto de la gente, que le traten igual, que respeten su forma de ser, opiniones, deseos, intimidad, derechos. (Verdugo Alonso, Arias Martínez, Gómez Sánchez, & Schalock, 2009)